domingo, 27 de octubre de 2019

Cruzada contra las telefónicas.


Llevo ya mucho tiempo siendo cliente de Vodafone, concretamente, unos 5-6 años. No tengo ninguna fijación especial por esa compañía, simplemente me han tratado bien durante todo este tiempo... hasta ahora. Sin que llegue a ser una fedepataleta (no está basada en toxicidad y malos alimentos, es una queja legítima), deseo dejar constancia aquí de unas cuantas anécdotas personales, tratando de resumirlas. Al final, pondré la moraleja.

Cuando me establecí en Segovia me costó algo de trabajo poner Internet en mi casa. Hace ya casi un año y no recuerdo los detalles con total precisión, pero a modo resumen resulta que la inquilina anterior tenía una línea de teléfono distinta, no sé si con otra compañía. El caso es que la muy lince se olvidó de darla de baja, de modo que llevaba varios meses recibiendo cargos por una línea que no estaba usando, y a raíz de eso, mi propia compañía me dijo que hasta que no se diera de baja dicha línea no podía ponerme otra. Imaginaos mi cara... un tío que pasa varias horas al día en Internet, viéndose en la situación de no poder siquiera contratar el servicio por una estupidez semejante; acabé por llamarlo en mi cabeza "secuestro de la línea teléfonica". Pues bien, a base de llamadas y llamadas (fueron unas cuantas), y tras varias negativas, finalmente di con un agente que sabía ver más allá del protocolo y de su nariz, y me dijo que me daba la opción de contratar mi línea, que ya se encargarían ellos de solucionar los problemas internos con respecto a la línea de la anterior inquilina. Además, dio la casualidad de que justo por esas fechas me habían ofrecido un trato por fidelidad bastante bueno, con fibra y varias gigas para el móvil por un precio bastante razonable durante un año a cambio de una permanencia de eso mismo, un año. Dado que no tenía intención de moverme de aquí, y dado que estaba ya bastante desesperado por tener Internet (dos semanas hasta que me lo pusieron finalmente), aquí acabó la cosa. Fede contento... o eso creía yo.

Resulta que la línea me empezó a dar fallos. 600 megas de fibra no servían de mucho, pues había un error en algún punto. Llamé a Vodafone, mandaron al técnico, dijo que lo había solucionado (me dijo que comprase un cable Ethernet especial y tal, cosas que yo no sabía), se fue... y al cabo de un día, el problema persistía. Me dieron esquinazo varias veces, pero finalmente mandaron a un segundo técnico, quien no logró solucionar nada de nada. Conclusión: no tengo ni idea de por qué, pero resulta que mi conexión funciona bien aproximadamente una de cada 3 veces (lo he medido a ojo, sí). Las otras 2 veces de cada 3 necesito desconectar y conectar el cable hasta que la pilla bien. No es algo terrible... pero jode estar pagando por un servicio que no funciona bien del todo. Algunos me dirán que por qué no vuelvo a llamar, y yo digo: lo hice. No volvieron a mandar a ningún técnico, y ya me harté. Me he "malacomodado" en la tarea de desenchufar y enchufar casi todos los días un par de veces con tal de no pelearme con nadie. Lograron ganar esta batalla. Paso con la siguiente.

Cuando me fui a Noruega quise dar de baja el servicio para no pagar tanto. ¿Qué pasa? Que como la oferta va ligada también al móvil y necesitaba móvil, me ofrecieron la posibilidad de suspender la línea durante los 3 meses de estancia (justo el máximo que se podía hacer). En teoría, por este método pagaría un 50% menos de la parte que correspondía a la fibra. Es un robo pagar un 50% de algo que no estás usando, pero me pareció razonable, pues se supone que son cosas que yo debería saber por el contrato que firmé en su momento. Una trampa y una canallada, pero no obstante, algo legal y legítimo, culpa mía. ¿Dónde está mi queja aquí? Cuando volví y reactivé la línea, me llegó el recibo del primer mes. No solo no había pagado menos, sino que había pagado más. ¿¿WTF?? Llamé para informarme. Resumen: como yo ya estaba beneficiándome de un descuento (la oferta de fidelidad que me hicieron al mudarme aquí), resulta que al suspender la línea, efectivamente, estaba pagando menos, pero al mismo tiempo, estaba pagando más también porque, al estar suspendida la línea, no podía beneficiarme de mi oferta inicial (la diferencia era superior con respecto a la oferta que con respecto al descuento por la suspensión de la línea). Nadie me informó de que tal cosa pasaría. Canallas, ladrones, hijos de mala madre, bastardos, piratas, estafadores sin escrúpulos. Llamé varias veces a quejarme hasta que conseguí que me tomasen en serio. Pusieron una incidencia, y me dijeron que en cuatro días recibiría una llamada con alguna propuesta para compensarme. No me llamaron. Llamé yo otra vez al cabo de dos semanas. Pusieron una nueva incidencia, recibiría una llamada en cuatro día. No me llamaron. Y aquí me encuentro ahora mismo, cabreado por culpa de estos hijos de mala madre, bastardos y estafadores sin escrúpulos. Pero ahí no acaba la cosa...

Muy casualmente, en cuanto puse la incidencia empecé a recibir llamadas MUY insistentes y MUY repetidas de Orange y de Jazztel, ofreciéndome el oro y el moro. Que si la televisión gratis con todo el fútbol (no tengo tele, y odio el fútbol); que si una conexión de la hostia, que si esto y lo otro... todas las llamadas se han comido una mierda. ¿Qué os quiero contar en este párrafo? A eso voy: en una de las primeras llamadas de Orange les dije que borrasen mis datos, que era una cosa que les había pedido hacía AÑOS durante otra trifulca que ya tuve. Lo repetí, lo insistí, y lo recalqué. Finalmente, la muchacha que me atendía me dijo que no podía borrar mis datos porque estaban en una base de datos pública. ¿¿¿WTF??? Tengo pendiente la tarea de saber cuál es esa base de datos pública, ya que nos tienen a todos acostumbradísimos a mandarnos cientos de putos correos electrónicos tratando de hacernos ver que tenemos control sobre nuestros datos y sobre si queremos borrarlos en un momento dado. Sabemos que no es verdad... ¿pero que te lo suelten así, a la cara? La cosa cambia. Llevo años sabiendo lo increíblemente sucias que son las compañías telefónicas, lo piratas, rastreras y miserables que son sus políticas de empresa, el cómo te cobran alrededor del triple de lo que valen sus servicios porque saben que son indispensables a día de hoy, y cómo te las rebajan cual moro de bazar cuando amenazas con irte... pero es que parecen no tener límite. Repugnantes, asquerosos, basura infecta. Una de las peores cosas que hay en nuestra sociedad a día de hoy. ¡Oye! Que qué casualidad que me llamen tanto varias compañías diferentes cuando he puesto una incidencia en esa otra compañía en la que me dan ofertas, tratos, y "recompensas" por permanencia y fidelidad, ¿no? Cueva de ladrones, indignos, escoria, repugnantes sacos de mierda. Lo peor de todo es que al final las quejas y los insultos se los llevan unos cuantos empleados con trabajos de mierda, quienes no tienen la culpa de nada porque están con el agua al cuello y aceptarían cualquier trabajo...

La moraleja: por obvio que suene, y por mucho que algunos ya lo sepamos, las compañías telefónicas son uno de los más claros ejemplos de lo que es una empresa tiránica y opresiva, hipócrita cuando hablan del bienestar del cliente, acomodados en el trono de lo necesarios que son sus servicios. Soy un férreo enemigo de los típicos perroflautas que dicen que las grandes empresas que dan servicios importantes deberían ser expropiadas y entregadas al Estado, pero en este caso tan concreto, dichos perroflautas tienen mi voto. ¿Motivo? Incluso mientras compiten entre ellas como perros hambrientos, se alían a la hora de expoliar nuestros bolsillos de una manera óptima. Si no, ¿a santo de qué iba yo a recibir llamadas de su competencia cuando he puesto una incidencia y quiero irme?

domingo, 20 de octubre de 2019

No te acostarás sin saber algo nuevo...



Vamos con una fedeanécdota cortita. Resulta que llevo ya casi un año yendo al gimnasio. Al principio hacía las cosas más de rutina, tipo me daban la hoja de ejercicios y me limitaba a seguirla a rajatabla. Lentamente, fui adaptando esa hoja de ejercicios a mí (lo que se debe hacer), en plan ajustar los pesos, las repeticiones, y todo ese rollo de mantenerse en el RIR 2 (creo que se escribe así, lo de llegar a dejar dos repeticiones en reserva para optimizar el entrenamiento). Últimamente estoy yendo un paso más allá, probando distintos ejercicios para seguir optimizando, quedándome con los que más me gustan y/o dan mejor rendimiento... vamos, nada extraordinario, se supone que todo el mundo debería entrenar así a medida que se familiariza con el funcionamiento del gimnasio.

El caso es que hay un grupo muscular que siempre se me ha resistido mucho, los dorsales. Casi siempre que el monitor pasa por mi lado mientras hago dorsales (el típico ejercicio de bajar la barra en vertical con ambos brazos) me corrige algo, porque es un ejercicio que se me hace, o mejor dicho, hacía, realmente difícil y frustrante. No me daba la típica sensación de ardor o dolor a medida que me iba cansando, sino que sencillamente mi cuerpo me pedía parar y/o hacerlo de manera incorrecta, metiendo hombros y cosas así. Bueno, pues en la última semana me llevé una sorpresa.

En base a esto mismo, le dije al monitor que me dijese otros ejercicios de dorsales, porque ese se me hacía antipático. Aunque me los dijo, me dijo también que seguramente lo estaba haciendo mal, que debía probar con menos peso y esforzarme por hacer el ejercicio bien. Dado que no me suelo dejar llevar por el ego en el gimnasio, y mucho menos cuando el tío que sabe es quien me corrige, pues decidí hacerle caso. Al día siguiente bajé un par de placas y, como es lógico, hice el ejercicio sin ninguna clase de problema. La sorpresa fue... que después de llevar casi un año haciendo ese mismo ejercicio, esta fue la primera vez que me dieron agujetas, lo que me dejó ver que, efectivamente, estaba haciéndolo mal, ya que anteriormente no reclutaba suficientes fibras musculares ni las sobrecargaba lo suficiente. En otras palabras: con menos peso, pude sobrecargar de manera más adecuada un grupo muscular que con más peso, al permitirme aprovechar mejor todo el recorrido de la contracción muscular.

¿Que por qué cuento esto? Primero, porque me apetece. Segundo, por la moraleja: hay que dejarse asesorar por los profesionales. A veces por ignorancia, y a veces por ego, nos dejamos llevar por una información mal aprendida que nos impide dar lo mejor de nosotros mismos. Más pensar, menos sentir.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Afrontando la realidad.



>>Sé yo.
>>Críate escuchando lo mal que se tratan las maletas en el aeropuerto.
>>Toca coger un avión.
>>Facturas una maleta pequeña (estaba incluida).
>>"Papá es un exagerado a veces...".
>>Vuelas; un par de turbulencias; todo bien.
>>Llegas.
>>El desembarque se retrasa...
>>No problema, no tienes prisa.
>>Se sigue retrasando...
>>Escuchas un ruido a tu lado, la bodega del avión.
>>Se moviliza el personal en la pista.
>>Carros, cinta transportadora... empiezan a sacar equipaje.
>>Te pica la curiosidad, miras atentamente.
>>Uno de los trabajadores se prepara para descargar.
>>En manga corta con un frío que pela.
>>Está petao el cabrón.
>>Empieza a descargar maletas...
>>Lanza maleta. Maleta volando. ¡¡PUUUUM!!
>>Lanza maleta. Maleta volando. ¡¡PAAAAM!!
>>Lanza maleta mal. Maleta cae al suelo.
>>Se cabrea, maldice.
>>Vuelve a lanzar maleta. Maleta volando.
>>Esta no hace pum, ni pam.
>>Sigue un rato así.
>>Menudo pedazo de animal...
>>Te planteas no volver a facturar una maleta.

jueves, 10 de octubre de 2019

Picardía vs. picaresca.



Me gustó hacer la publicación sobre ansiedad vs. ANSIA, de modo que me voy a animar a hacer más del estilo cada vez que se me ocurra algo similar. Hoy os traigo una que me ronda la cabeza de hace un tiempo, pero dado que es un pensamiento muy personal, voy a explicarlo un poco. Si buscáis en la RAE, picaresca y picardía son esencialmente lo mismo: comportamientos propios de pícaros y gente espabilada. Sin embargo, por puro contexto social, a mí me gusta separarlas en grados de hijoputez. Para mí, la picardía es aquello de lo que hace alarde una persona que va dos pasos por delante, y que se gana una ventaja sobre alguien por ser eso mismo, más espabilado; dicho de otra manera, una persona con picardía es una persona que simplemente sabe que el mundo se rige por la competitividad, y que pone en juego lo que sabe para mantenerse arriba. Añadiría también que la picardía no tiene por qué proyectarse hacia otras personas, puede darse hacia uno mismo simplemente siendo práctico.

Pero luego... tenemos la picaresca. Para mí, la picaresca es irse tres niveles más arriba en la misma escala de la picardía, o lo que es lo mismo, no pensar ya en el mantenerse arriba, sino en sangrar a tu competidor y castigar su ignorancia por medio de una falta de ética pura y dura. Dicho de otra manera, la principal diferencia entre una persona con picardía y un pícaro de verdad, sería el hecho de disponer de un código ético socialmente comprensible. Así pues, y tras haberlo explicado, voy con unos cuantos ejemplos de picardía vs. picaresca (dentro de mi cabeza):

-Mañana es el cumpleaños de Manolito. ¿Recuerdas cuando me regaló un videojuego de segunda mano y me pretendió hacer creer que era nuevo pero que se le había caído y rayado? A ver... somos amigos y no voy a guardarle eterno rencor, pero desde luego no pienso regalarle algo tan caro como el año pasado. => Es picardía.

-Hay gente que es que no merece compasión, colega. Le he pedido un euro a uno... y luego otro... y luego otro... y así he seguido hasta que me ha dado pena. Si ese idiota se hubiera cruzado con el cabronazo de mi padre, fijo que le habría robado la cartera... menos mal que yo soy buena gente. => Es picaresca.

-Mira colega, han salido dos puestos de trabajo para una empresa y solo lo han publicado en esta página, que no es muy famosa. Te lo digo solo a ti porque eres mi amigo, ¿eh? Y por favor, ya que te lo he querido contar, te agradecería que no se lo cuentes a nadie más, que necesitamos estos trabajos. => Es picardía.

-Adoro a Perico, y sé que necesita este puesto de trabajo tanto o más que yo desde que su madre enfermó... pero joder, él destripa el dinero cada vez que lo consigue, más me vale no contárselo. Total, nunca se va a enterar de que se lo he ocultado, y de todos modos... casi seguro que ni siquiera me lo dan. => Es picaresca.

-Los trabajadores de mi empresa llevan meses pidiendo un aumento, y por fin me lo puedo permitir. Pasa... que ha salido un nuevo software con el que sé a 90% de certeza que puedo multiplicar la inversión muy rápido si lo compro, de modo que el mes que viene podré darles un aumento aún mayor. Voy a jugármela pagando la aplicación, y si el capataz me pregunta, le diré que la estoy pagando a plazos, él no tiene acceso a las cuentas. Si se lo cuento se cabrearán, pero si no se lo cuento, lo agradecerán en pocas semanas, es por el bien de todos. => Complicado. Yo optaría porque es un poco más fuerte que la picardía, sin llegar a picaresca.

[El jefe de zona al encargado de establecimiento]
-El otro día me llegó una queja del CEO. Dice que los clientes se está quejando mucho sobre que no atendéis público a las 8:00, porque todavía estáis abriendo y poniéndoos el uniforme. Vas a hacer lo siguiente: dile a los empleados que tienen que entrar 10 minutos antes para que a las 8:00 esté ya todo listo siempre y sin excepción. Se quejarán, pero en una semana se habrán acostumbrado. Si alguno se intenta hacer el héroe diciendo algo de que no se cumple el convenio, haz como que lo amenazas, pero no lo hagas de verdad porque la ley está de su lado. Hazme caso, puedes manejarlo. Total... esta gente nunca pone pleitos. Si fueran tan espabilados, no estarían trabajando aquí. => Es picaresca.

-Mi madre me dice todos los días que haga la cama, pero también me dice que si me tumbo en ella, que eche la colcha para atrás para no arrugarla. Hoy va a estar fuera todo el día, así que no la voy a hacer, y si aparece por aquí, me echaré encima como si la hubiera deshecho ahora mismo. => Es picardía.

-Qué zorrita es la novia de Felipe... me hizo de todo anoche. En verdad me siento fatal porque es mi mejor amigo, pero claro, ¿cómo decirle que no a ese pibón? Total, yo estoy soltero, y como ella no querrá follones, nunca se lo dirá. Yo, por supuesto, tampoco. Para algo soy su mejor amigo, y por nada del mundo les jodería la relación, que en verdad se quieren mucho. => Es picaresca.

-El de la tienda de al lado y yo siempre hemos sido competencia directa, pero aunque nos llevamos bien, nunca hemos sido amigos ni nada que se le parezca. He preguntado en una asesoría y me han dicho que puedo atraer muchos más clientes si pongo en práctica un curso que me han pasado, pero claro, fastidiaría a mi "vecino". Qué le vamos a hacer, es libre mercado, y él está anclado al pasado... menos mal que no somos amigos. => Es picardía.

[El encargado al portero del cine]
-Prohibir a la gente entrar al cine con chuches o refrescos propios es ilegal, pero claro, ¿cómo rentabilizo el negocio si no? ¿Tú sabes lo caro que es encender la pantalla? Nada, tú hazme caso, tío que veas con palomitas, le dices que no puede entrar. Si ves que te insiste, le dices que no puede entrar. Si te saca la ley, le dices que no puede entrar. Pero si ves que empieza a armar un espectáculo... ahí es donde lo dejas entrar, que tiene las de ganar. De verdad, siempre funciona. La mayoría de la gente es medio tonta y pasa por el aro si te pones firme. Es que... a las palomitas le sacamos mucho más beneficio que a las entradas. => Es picaresca.

-Se me ha olvidado pagar por facturar una maleta, y resulta que llevo dos. De normal pagaría la multa por una y llevaría la otra como equipaje de cabina, pero resulta que he encontrado a un hombre que no lleva ninguna, y le he propuesto que haga como que es mi colega. Le ha parecido bien, y total, a la cabina y a la tripulación les va a dar igual que sean mías o de él, y nunca se van a enterar... => Es picardía.

-La emborrachas, te la llevas a casa, y te la follas. No es no, pero si no puede decir no... => Es picaresca.

viernes, 4 de octubre de 2019

Ansiedad vs. ANSIA.



Este primer párrafo me lo dedico casi que más a mí que a vosotros, pero bueno, allá va: baso este post en una experiencia que tuve el otro día (no de ansiedad), que me hizo empezar a darle vueltas a la cabeza hasta que se me ocurrió esto y empecé a reírme. En base a eso, quiero creer que escribir estas líneas no es "conducta de enfermo", y que por ende, es perfectamente válido. Sin más... doy comienzo.

-¡Vaya! Estoy reventado del día que he tenido hoy. No dormí bien, he tenido un día agotador en el curro, he hecho la compra, echado gasolina y de todo, y al caer en la cama, resulta que cada vez que me voy a quedar dormido me da una desagradable descarga de adrenalina que me impide dormir. ¡Vaya! Qué cosas... ==> Es Ansiedad.

-¡TÚ, HIJOPUTA! ¡¡¡QUE EL DE LA ROTONDA HA PASADO HACE YA DOS SEGUNDOS, ARRANCA!!! *PITA, PITA Y REPITA* ==> Es ANSIA.

-Pues nada, que iba yo ayer volviendo a casa por la ruta de siempre, y me dio un vuelco muy desagradable el corazón. Tanto, de hecho, que hoy me estoy planteando si cambiar de ruta. Suena tonto... ¿verdad? ==> En Ansiedad.

-Me da un asco... una vergüenza... no, lo que me da es pena. Me da una pena ver que vives así desde que no estás conmigo... Por Dios, ni siquiera has hecho la cama... ¡Ni siquiera has planchado la ropa! ¡PENA! ¿ME OYES? ¡¡PENA!! ¡¡ME MUERO DE PENA DE VERTE ASÍ!! *Se echa a llorar* ==> Es ANSIA.

-Illo... te vas a reír. El otro día me estaba haciendo una paja, y cada vez que creía que iba cogiendo ritmo, me daba así una sensación como de perder el conocimiento y tenía que parar. Bueno... en verdad no fue un día, fueron tres seguidos. Y después de eso, nunca más. ==> Es Ansiedad.

-Pero vamos a ver, ¿cómo vas a decirme que no vienes hoy, sino mañana? ¿Tú no ves que mañana yo no estoy? ¿¿Qué vas a hacer aquí tú sola mañana?? ¡¿HACERTE LA CENA TÚ?! ¡TE VAS A MORIR DE HAMBRE! ¡PARECE MENTIRA QUE TENGAS SESENTA AÑOS! ==> Es ANSIA.

-¿Te acuerdas que anoche no me podía dormir y te lo conté? Bueno, pues resulta que apenas conseguí dormir un par de horas. ¿Sabes qué es lo más gracioso? Que aunque arrastraba dos días de dormir mal, he currado, he vaciado toda la agenda sin problemas, he ido al gimnasio y todo, y no he dado ni un solo cabezazo. No me lo explico, la verdad. ==> Es Ansiedad.

-¡INÚTIL! ¡QUE A ESA SEÑAL NO LE HACE CASO NI EL TATO! ¡¿CÓMO TE VAS A PONER A 30 AQUÍ SI NO HAY NAIDE?! ¡¿NO VES QUE NO PUEDO ADELANTARTE?! ¡¡CONVIÉRTETE EN UN DELINCUENTE POR MÍ PARA QUE YO PUEDA SERLO, O LLEGARÉ VEINTE SEGUNDOS MÁS TARDE A MI DESTINO!! *PITA, PITA Y REPITA* ==> Es ANSIA.

-¡ME VOY A MORIR, ME VOY A MORIR, ME VOY A MORIR, ME VOY A MORIR! ==> Podría ser Ansiedad.

-¡TE VAS A MORIR, TE VAS A MORIR, TE VAS A MORIR, TE VAS A MORIR! ==> Es ANSIA.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Una cuestión de ovarios.

***SPOILERS***: no es mi objetivo aquí, pero es más que probable que suelte uno o varios spoilers. Si veis el nombre de algún personaje cuyo producto no hayáis visto, os recomiendo que paséis al siguiente. Avisados quedáis.




Os traigo una nueva publicación de este estilo. Actuará como la contrapartida femenina de la que publiqué hace tres meses sobre personajes masculinos con pelotas de acero. Para el que sea nuevo, esto será una especie de top que no es un top como tal, ya que tras haber consumido tantísimas horas de contenido audiovisual, es difícil acordarse de quién gana a quién, de modo que aunque he dedicado bastante tiempo a hacer una intensa investigación entre mis recuerdos, casi seguro que me dejaré fuera a alguien meritorio de estar aquí. Las reglas del juego son las siguientes:

-Todos los personajes deben tener pelotas de acero. Lo sé, son mujeres, pero creo que nuestra sociedad ha avanzado lo suficiente como para entender que "tener pelotas" no significa tener una carnosa bolsa con testículos colgando entre las piernas, acordaos de que el lenguaje tiene un origen y una evolución. Normalmente, ese "tener pelotas" será en forma de valentía, pero la elección también puede verse modificada por contexto, o por presencia.

-Variedad: los personajes vendrán de distintos tipos de productos audiovisuales, como pueden ser series de animación, series de actores reales, películas o videojuegos. Se quedan fuera los personajes de libro por un motivo muy sencillo: a falta de componentes de percepción "en tiempo real" (visuales o auditivos), la interpretación de las páginas de un libro suele ser muy personal y muy sesgada.

-Solo personajes femeninos: Ya hice una publicación sobre hombres, ahora le toca a ellas.

10) Yennefer de Vengerberg - Saga de Geralt de Rivia.
Se me hace difícil colocar a este personaje... pero hombre, si hablamos de ovarios, sería criminal e injusto no ponerla. Yennefer encarna en gran parte dos de las cosas que más odio, y que son paradójicamente dos maneras de pensar que casi, casi rozan los dos polos opuestos: la mentalidad de que todo vale para conseguir una meta noble, y la toxicidad de la mujer despechada tradicional. Es un personaje muy complejo, desagradable hasta aburrir, y aunque nunca me he informado, estoy casi seguro de que el autor de las novelas lo creó con el fin de ser odioso a propósito. No obstante, y como dije un poco más arriba, esto no va sobre el personaje de la novela (que es aún más extremo), sino sobre el del videojuego, que se hace un poquito más soportable. Yennefer es poderosa, bella, y extremadamente peligrosa si te cruzas en su camino. Nada ni nadie le impide lograr sus metas, a veces, incluso si es su propia integridad física la que lo hace. El caso es que es una tía valiente como pocas, y muy dominante. Geralt a su lado se queda transformado en un corderito y... joder, hablamos de Geralt de Rivia, que aunque no le gusta meterse en follones, sabe cómo imponerse. No quiero decir mucho más, que al final va a parecer que me gusta el personaje y todo. Si no fuera por lo bien cogida que está la expresión de las caras, disfrutaría de esta escena:



9) Tali'Zorah vas Normandy - Saga Mass Effect.
Como hice con la versión para hombres poniendo a Cid, voy a poner en el 9 a mi ojito derecho, aunque no por ello desmerece el puesto. Quizás sea por su graciosa personalidad, su extravagante apariencia, o los ovarios que demuestra en más de una ocasión (muy probablemente, combinación de los tres), pero lo cierto es que Tali me encantó desde el principio al final de esta gran saga. Como quariana, Tali depende de la tecnología de su pueblo para sobrevivir. Es (o fue) parte de una flota nómada, y está recluida dentro de un traje que le permite la supervivencia fuera de su planeta. La opción lógica sería la de aferrarse a esas cosas como a un clavo ardiendo, pero Tali siempre supo qué era lo correcto, aunque supusiera joder su propia vida. Sabiendo que los líderes de la flota quariana estaban perdiendo el norte, se enfrentó a ellos y se ganó el exilio, una de las peores cosas que le puede ocurrir, tanto a nivel social, como a nivel de supervivencia, a un quariano. Ella lo sabía... y lo afrontó con aplomo. Y bueno, aparte de eso, es adorable, achuchable, y te partes el ojete cuando se emborracha. No podía dejarla fuera.




8) Motoko Kusanagi - Ghost in the Shell.
Poco se sabe sobre este personaje, y tampoco es que yo sea un experto en Ghost in the Shell más allá de la serie principal, pero lo cierto es que la Mayor Kusanagi (no sé si estará bien escrito el título así en español) es, ante todo, valiente. Es uno de estos personajes que podría decirse que no conocen el miedo, y si lo conoce, sabe ocultarlo muy bien. Es militar, claro, siempre es una ventaja, pero a lo largo de la serie te van soltando pequeños indicios que dejan entrever sus vulnerabilidades, por lo que a pesar de haberse pasado casi toda su vida en cuerpos prostéticos, y a pesar de lo inexpresiva que es, Motoko dispone de una ética y una humanidad muy manifiestas. Soldado de élite, capacidades sobrehumanas (incluida su inteligencia y su capacidad de programación/hackeo)..., ¿sabéis por qué la pongo en el número 8? Igual me falla la memoria, pero aunque no se dice claramente, creo recordar que en cierto capítulo se insinúa que Motoko utiliza siempre cuerpos de estética femenina para poder ponerse un reloj que tiene un gran valor sentimental para ella. Esto hace pensar en que, quizás, cuando era una humana completa, en realidad fue un hombre, y por lo tanto, puede que ni debiera estar en este top. Además... lo cierto es que no es un personaje tan memorable, promete mucho más de lo que termina dándole al espectador, aunque sabe molar. Os dejo una escena del que para mí es el mejor capítulo de la serie:



7) Izumi Curtis - Fullmetal Alchemist.
La maestra de los hermanos Elric se ha enfrentado a las caras más oscuras y jodidas de la vida. Tras perder a su hijo, se enfrentó a la dura decisión de poner su propia vida en riesgo para traerlo de vuelta con alquimia prohibida, y... bueno, todos los que hemos visto la serie sabemos el caro pero inútil precio que pagó. Es dura y recia, poco femenina incluso, pero siempre tiene lugar para dejar entrever su frustrada vena maternal con sus discípulos. Sabe artes marciales, sabe alquimia, llena la pantalla con su carácter cada vez que aparece... ¿Quién es ella, una superheroína? Dejad que ella misma responda a la pregunta de la manera más épica que se puede:



6) Teniente Ellen Ripley - Saga Alien.
Vale, lo reconozco... es un topicazo. Pocos tops de mujeres fuertes encontraréis sin este personaje pero, ¿por qué obviarlo? En una época en la que para una mujer se podía considerar un acto de rebeldía el dejar que se le quemara la paella, Ellen Ripley apareció en la gran pantalla como una tipa dura que se comió Hollywood, y que sirvió como fuente de inspiración para muchos personajes posteriores. Aunque degeneró con el paso de las pelis, la Ripley de las primeras entregas de la saga dejaba ver a una mujer bastante normal, femenina, con miedos y debilidades, pero no por ello débil en sí misma. ¿Cuántos de vosotros le plantaríais cara a una criatura que se describe como poco menos que indestructible, asesina e insaciable, y que hasta su sangre puede destruir tu nave? Yo no lo sé, pero ella lo hizo. Y... ¿cuántos de vosotros os meteríais en un nido de estas criaturas, sin nada más que vuestra arma y sudor en la frente?


5) Almirante Helena Cain - Battlestar Galactica.
Vale... vamos a ver. Nadie ha dicho que vaya a hablar de buenas personas, ¿ok? Solo he hablado de ovarios, valentía y presencia, y la Almirante de la nave Pegasus tenía para dar y para repartir. Estamos de acuerdo en que no era la mejor persona del mundo, y que sus decisiones eran... controvertidas... xD, pero ¿quién puede negar que a Helena Cain le faltara rudeza, capacidad de decisión, o presencia? Cuando tuvo que pensar en los suyos, lo hizo. Cuando alguien se le opuso, hizo lo necesario para imponer su coño moreno. Cuando la traicionaron, se vengó. Cuando encontró recursos que los suyos necesitaban... los tomó. Todo un carácter, y una presencia imponente. Poca gente tendría el poder, o las agallas, de decirle a William Adama que siga la cadena de mando.


4) Toph Beifong - Saga Avatar.
Cuando aparece por primera vez parece una niñita chillona y repelente. Craso error. A medida que la trama de Avatar, the last Airbender se va desarrollando, se descubre más y más sobre este recio personaje que a todos acaba enamorando (en un sentido metafórico, claro). Toph es una chica ciega que se niega desde el primer momento a aceptar esto como una debilidad. Aunque esté regado con un mucho de fantasía, la niña se hartó de la sobreprotección de sus ricos padres, y se fue a aprender sobre cómo adaptarse al mundo con una manada de "topo-tejones" (no sé muy bien cómo traducirlo). A base de fuerza y ostias, acabó siendo la más poderosa de las maestras de la tierra de su tiempo, y no en vano, fue la creadora del arte de la maestría del metal. Toph era dura y antisocial, pero gastaba un ácido y negro sentido del humor con el que siempre se cagaba en su propia ceguera, pero aunque no era muy dada a compartir sus sentimientos, resultaba obvio que sus inclinaciones estaban siempre hacia los suyos, y hacia el bien común. Además, como el buen vino, con el paso de los años no hizo sino mejorar, y volverse más y más badass, como tienen que ser las cosas.


3) Freya Crescent y Beatrix - Final Fantasy 9.
Llego al podio con un dúo de personajes, y lo hago escribiendo desde el corazón. Freya es mi personaje favorito de FF9, y de buena gana la pondría aquí sola, pero el mejor momento del videojuego, para mí, está compartido con la General Beatrix. Irónicamente... son personajes que se odian durante medio juego (o mejor dicho, Freya odia a Beatrix, pues Beatrix ni siquiera sabe quién es Freya hasta más adelante), mientras que son muy parecidos. Las dos consagraron su vida hacia una meta difícil. Las dos son honorables hasta la médula. Las dos se llevan más palos de los que debería aguantar una persona. Las dos protagonizan las escenas más épicas de uno de los mejores videojuegos de la historia (vale, esto lo he puesto un poco de gratis). Beatrix lideró el genocidio de la raza de Freya por orden de su reina, granjeándose el odio de la burmeciana con creces. Pero... cuando Beatrix descubre lo equivocada que estaba al servir a la Reina Brahne, no le toma ni medio minuto reconducir sus lealtades hacia quien realmente le importa. Cuando Freya se da cuenta de ello, no le toma ni medio minuto apartar su odio a un lado, y lugar espalda con espalda con su enemiga. Al final, las dos son lo mismo: caballeros al servicio de una causa, conducidas por el honor.


2) Polly Gray - Peaky Blinders.
De buena gana la pondría la primera... pero ese puesto está bien reservado. ¿Qué decir de la buena tía Pol? Quien se haya ido fijando habrá visto que hasta ahora solo ha habido mujeres de contextos fantásticos... Pol viene de una historia basada en una época real. No tiene superpoderes (aunque está un poco tocada de la azotea con ese rollo médium que se trae). No tiene una verdadera posición política de forma oficial (escribo esto antes de empezar la quinta temporada). Tiene dinero y poder, sí, pero los dos son ganados con su fuerza y su carácter, pues aunque su buen sobrinete vela por el bienestar de su familia, nadie le regala nada a una mujer gitana en un entorno de miseria, crimen e inestabilidad política. La tía Pol se gana su puesto entre los Peaky Blinders a base de fuerza y carisma (igual que Tommy), y aunque es obvio que estar cubierto por los suyos debe ser una buena cosa, nadie le tose, ni de fuera, ni de dentro. A veces parece que a Tommy le jode, pero lo cierto es que es la segunda de a bordo dentro de una organización de gente peligrosa, además de ser una mujer de armas tomar que no titubea a la hora de poner en riesgo hasta su propio honor por el bien de su familia. Plata para ella.


1) Ororo Iqadi Munroe - X-men.
Los top 1 siempre son complicados, porque lo suyo es que sean especialmente personales. Es curioso, hace muchos años que no leo ni un solo cómic, y sin embargo, después de mucho pensarlo (literalmente, 3 meses haciéndolo), al pensar en una mujer del mundo de la ficción que pudiera ocupar este lugar, solo se me ocurría el nombre de Ororo Munroe, alias Tormenta. ¿Por qué está ella aquí? Porque tiene todas las cosas que he ido describiendo en la publicación (con la excepción del tema de los superpoderes y la realidad, claro). Tormenta tiene un CV que bien quisiera tener el CEO de una empresa multimillonaria: en las primeras viñetas en las que apareció era, literalmente, vista como una diosa; pasó a convertirse en uno de los miembros más poderosos del universo de Marvel (a pesar de que, hasta donde yo leí, no se le sacó tanto partido como podrían); durante bastante tiempo lideró a uno de los grupos más importantes de la franquicia; ha mantenido romances con personajes de los más importantes en cuanto a relevancia del momento, contándose a Lobezno, a Forja, y a Pantera Negra; sí, Pantera Negra... porque, en efecto, también ha sido reina, y no de Burkina Faso precisamente, sino de Wakanda, el país más avanzado de la Tierra 616. Por desgracia, y por el mismo motivo que he dicho hace unas cuantas líneas, no puedo explayarme demasiado al hablar de ella si no es hablando de memorias distantes, pero lo cierto es que Ororo siempre ha tenido un peso enorme en el universo Marvel. Es valiente, pero también educada, amorosa y protectora de los suyos. Es fuerte (como todas las de aquí), pero también vulnerable y humana, si bien es famosa aquella viñeta en la que se prometió a sí misma que nunca volvería a llorar (no sé si lo logró después de tantas décadas de cómics). No voy a negar que parte de su potencia como personaje deriva de forma injusta del atractivo que le añaden los dibujantes, pero bueno, cada cosa hay que verla en su contexto, y Tormenta fue diseñada hace muchos años, en una época en la que una mujer fea o incluso "normal" no se habría comido nada en las hojas de un cómic. Siempre llena la viñeta con su magnificencia, con su aura de divinidad, su belleza y sus atuendos llamativos (que no siempre han estado igual de sexualizados). Y sin embargo, ¿qué la hace especial para mí? Que le falta esa vena de insensatez y de dominancia hostil que tienen la mayoría de los personajes valientes. Hasta donde yo recuerdo, siempre fue una mujer de carácter templado, con todas las virtudes de las que se ha hablado en este hilo, pero con pocos de sus defectos. Una diosa, en el cuerpo de una mortal. (No pongo vídeo porque por una vez me refiero al personaje de cómic. La de la serie era algo más tontaina, y la de las pelis... jajajaja...).


X1) Brienne de Tarth - Canción de Hielo y Fuego.
Con tanto Juego de Tronos, era una opción muy obvia en los tiempos que corren. Brienne es muy vulnerable, pero fuerte, muy humana, pero honorable como ninguna. El motivo para no ponerla aquí fuera es, por desgracia, muy obvio: aunque estuvo muy bien adaptada a la serie durante muchas temporadas, los cabronazos que destruyeron la serie se las apañaron para también cargarse al personaje en un par de minutos. Y dado que tengo la regla de no usar personajes de libro... pues bueno, aquí estoy hablando de la del libro.


X2) Cornelia li Britannia y Kallen Stadtfeld - Code Geass.
Otras dos opciones que me planteé muy seriamente... pero como me estaba peleando mucho entre coger a una de las dos y no podía, pues al final opté por elegir a otra y dejarlas fuera xD, además de que ya había muchas series de dibujos. Ya que son extras y no personajes del top, no me voy a explayar: la una, por pura posición, y la otra, por motivaciones personales, pero ambas son mujeres de fuerza y coraje que toman el toro por los cuernos, mucho más memorables que la tonta de C.C., que se lleva todo el protagonismo.